Espacios

Betania

Betania, en la tradición cristiana, era el hogar familiar al que Jesús iba a descansar amigablemente. Las misioneras claretianas, cuando aún el proyecto no está definido, son las primeras en dar una respuesta positiva al mismo porque en su presentación les resuena como una oportunidad para posibles confluencias y como una intuición propia.
Desde ahí se genera un proyecto común de reflexión y de adecuación de uno de sus pisos en al barrio de Sevilla Este. Y así pues, comenzamos a funcionar desde octubre del 2015. La comunidad se implica en el espacio y por tanto, en la acogida de las personas que han estado viviendo allí durante este periodo. Son dos pisos anexos. Uno en el que viven las hermanas, otro con capacidad para tres personas.
Aunque existe independencia, se propician momentos comunes (comidas, encuentros) y, sobre todo, una vida de hogar que propicia la sanación, y la realización de proyectos personales y comunitarios.
La intervención de Espacios Berakah pasa por el estudio de perfiles, la derivación de casos y la ayuda en el seguimiento de las personas acogidas. Éstas a su vez, aparte de su implicación en la vida de la casa, participan de las otras actividades ofrecidas por Espacios Berakah.

La Jaima

La jaima, para los pueblos del desierto, es la tienda del encuentro, el lugar para reposar, reponerse y protegerse de las inclemencias atmosféricas. Es lugar de descanso, de comida compartida, de música, palabras y silencios.
Las Esclavas del Sagrado Corazón, desde una generosidad y una confianza encomiables, en enero de 2016 firman con E. Berakah un contrato de cesión en precario de una casita situada en la calle Cervantes nº 7 de Sevilla. Antigua casa de capellanes y guardeses de la gran finca de lo que fue el Convento de S. Pedro de Alcántara. La casa, aunque pequeña, la sentimos desde el principio como un regalo más para alcanzar este sueño, por el encanto en sí que guardaba y, sobre todo, por la proximidad a la Iglesia del mismo nombre que estamos pudiendo convertir en espacio de encuentro, de cultura, de palabras, de silencios, etc. 
Se pensó que por el tamaño de la casa y su condiciones, aparte de sede para reuniones y encuentros, pudieran vivir tres personas: una de la iniciativa Espacios Berakah, y dos personas inmigrantes. De ellas, una plaza sería permanente y la otra para casos urgentes en periodos de varios días. A pesar de todo, los muros se abren dándo cabida a todas las que quieran pasar un rato entre nosotros/as.

Hogar Jana

En mayo del 2017 hemos inaugurado este nuevo espacio que ha supuesto para nosotros una nueva bendición. Esta vez, con creces. 

Las Dominicas del Santísimo Sacramento, nos ceden esta magnífica casa en donde habían estado durante 30 años los hogares Santa Ana para menores tutelados. Una vez que este proyecto acaba, las hermanas andaban buscando qué utilidad darle a un espacio tan grande (tres apartamentos en torno a un bonito patio). Después de un proceso de diálogo generoso por su parte nos encontramos con la cesión de esta casa para poder ir dando cauce a nuestro sueño y proyecto. 

Las viviendas tienen una capacidad total de 15 plazas que estamos habitando personas de Espacios Berakah y personas acogidas. A través de un acuerdo con Cear Sevilla, se han concertado 6 plazas de primera acogida que estarán sufragadas por esta entidad. Las otras serán para periodos más largos y dentro de procesos de acompañamiento en la línea de nuestro ideario. 

Jana es la transliteración del nombre Ana en la lengua sefardí que se usó en la península. Hemos querido conservar ese vocablo por la entidad que ya tenía en el pueblo de Dos Hermanas (la calle se llama Sta. Ana y está junto a la capilla de la patrona, también Sta. Ana).

Ana significa la benéfica, la compasiva, la llena de gracia. Qué más decir sobre esto. 

El proyecto, la acogida, irán creciendo en la medida en que se vayan dando las sinergias para ello. De momento disfrutamos de la vida que ya se genera en la casa.