Un lugar para el encuentro

Nuestra Historia. Berakah-Baraka, significa bendición. Decir bien del otr@ nos enraíza en nuestro verdadero ser.

Para poder llevar todo esto a cabo con todo su potencial, tuvimos que buscar una forma jurídica. De ahí nació la Asociación Espacios Berakah.

Entre 2005 y 2011, por iniciativa de Juan Manuel Palma, él mismo y un grupo de personas viven una experiencia de hospitalidad en la que se comparte techo, mesa, ilusiones y dificultades con gente venida de otros lugares buscando una vida más digna. Se crea así un hogar, una comunidad de vida en la que las diferencias – distinta cultura, distinto color de piel, distinta religión, etc– se van descubriendo como riqueza. El techo y la mesa común, la hospitalidad como valor en definitiva, se descubren en estos seis años como una forma de vida que conecta con la esencia vocacional e incluso vital de los que hicieron esa experiencia.

La iniciativa surgió en la parroquia de la Blanca Paloma en el barrio de los Pajaritos de Sevilla (España). En principio, aunque luego se confluyera con otras entidades, el proyecto nació en colaboración con la Asociación Elín que trabaja con inmigrantes que pasan la frontera de Marruecos hacia Ceuta.

Cuando por razones ajenas a la propia iniciativa se hubo de poner fin a la misma, ya se había creado un caldo de cultivo, una inquietud; el reconocimiento de que, vivir desde ahí, era bueno. A partir de entonces, el objetivo se convirtió en descubrir cómo poder seguir fomentando esta cultura, este modo de vida pero desde un proyecto más abierto, más interreligioso y transreligioso, y por tanto, sin estar constreñidos a la Iglesia como institución.

Es en este momento cuando comienza a soñarse Espacios Berakah como algo a lo que ponerle palabras, a lo que buscarle sinergias; algo a contar, a ir diseñando y buscando posibles vías que lo hicieran factible.

Surge así un nuevo proyecto, como resultado de un proceso personal y comunitario de reconocer que en el encuentro con los otros y las otras en su diversidad se encuentra la esencia de uno/a mismo/a. Se empieza a poner por escrito las inquietudes, los sueños y a buscar un espacio que pudiera reunir las condiciones para desarrollarlo.
La idea originaria (y la que sigue de fondo) era algo más parecido a un concepto de hospedería clásica en la que viviera una comunidad llamada a esta forma de vida y que ofreciera a huéspedes y otras personas actividades de diversa índole (espirituales, interculturales, etc) y atendida (aparte de por esta comunidad) por un grupo de personas inmigrantes formadas para ello. Esa idea se va adaptando a las circunstancias, sobre todo, de los espacios encontrados.Consciente de la realidad de bajo uso de numerosas casas religiosas, se envían cartas a diferentes congregaciones con la esperanza de encontrar ese espacio para comenzar a poner en marcha el proyecto.

En enero de 2015 en el Centro Arrupe de Sevilla se presenta el proyecto a un grupo de unas 60 personas, amigas y conocidas de Juan M. Palma. Aun sin forma y casi sin nombre, la idea entusiasma a unos cuantos que desean seguir reuniéndose para ir buscándole una forma.

A este nuevo proyecto se le denominó Espacios Berakah que como organización nace en mayo de 2015 bajo la entidad de una asociación.

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