Un lugar para el encuentro

Palabras desde el fondo

Inauguramos esta sección, sin más pretensión que la de que sea un espacio inspirador. Aún hay gente, incluso cercana a Berakah que no tiene muy claro lo que somos, lo que hacemos.

 

En Berakah se mezclan dos mundos que, a menudo, se muestran como dos polos o dos realidades paralelas que no se tocan: la espiritualidad o cualidad humana profunda, (término acuñado por Mariá Corbí y que cada vez usaremos más) , y el compromiso social, en este caso en el encuentro y la acogida a personas migrantes.

 

Usaremos este espacio para seguir definiéndonos, nombrándonos, contándonos en base a una inspiración muy nítida pero que reconocemos que nos ha costado narrar durante estos casi 7 años de vida.

 

Berakah-Baraka es la manifestación o la expresión del Fondo Sagrado de la Realidad en lo manifiesto. En una traducción más literal sería la “bendición”, pero sentimos que muchas palabras están demasiado cargadas. En la medida en que la vayamos colocando un su lugar original, podremos usarlas de nuevo. Para nosotr@s bendecir es “decir bien”, “decir lo bueno” del que viene de fuera y de lo que viene en forma de acontecimiento, situación o de emoción y que, en principio puede resultarnos extraño, extranjero, ajeno. En el mundo de la consciencia, nada es extraño, todo forma parte de ese fluir de lo divino, de esa Baraka. Y no sólo no nos es ajeno, sino que viene para ben-decir nuestras vidas. Así la bendición es recíproca.

 

Esto, plasmado en la personificación de las personas migrantes que vienen de fuera, quizás se entienda bien. Lo que es más complicado asumir, experimentar, es que la Berakah no sólo nos llega con el huésped, sino también con las circunstancias, con los acontecimientos, con las emociones, aunque nada de esto, en principio, nos parezca amable.

 

Aquí, en este punto entra de lleno la raíz básica de Espacios Berakah y que quizás menos se entienda. Espacios Berakah no puede definirse a sí misma simplemente como una entidad que acoge a personas venidas de otras latitudes. Si no nos entendemos, los que estábamos aquí de antes, como personas haciendo nuestros propios procesos personales para ben-decir lo que somos, nuestra propia historia, nuestros propios caminos, nuestras heridas, nuestras sombras y reconciliarnos con todo ello, no tiene ningún sentido que acojamos a muchas personas migrantes o que abramos muchos espacios nuevos de acogida. Es decir, no podemos acoger, ni cuidar, si no nos acogemos y cuidamos a nosotr@s mism@s.

 

En Espacios Berakah cada vez tenemos más claro aquello de Jung del “sanador sanado”. Para que nuestro compromiso con el otro y la otra sea auténtico, tiene que haber un compromiso previo con nosotr@s mism@s y con el resto de la realidad.

 

La consciencia transpersonal, nos ayuda a comprender la sacralidad de la vida en sus diferentes manifestaciones. Para acceder a ese punto hay todo un camino de autoindagación y de autocuidado. En Espacios Berakah queremos acompañar ofreciendo itinerarios que nos vayan permitiendo acceder a nuestra Esencia, porque así podremos acceder mejor a la Esencia de nuestr@s herman@s migrantes y porque accediendo a la Esencia se acabarán de verdad la fronteras entre “el nosotr@s” y “el ell@s”, entre migrante y autóctono, entre huésped y anfitrión, entre lo de fuera y lo de dentro. El objetivo es que esos espacios sean tanto para personas venidas de otros lugares como para los autóctonos, aunque por las características concretas de los distintos grupos, en ocasiones, haya que diversificarlos profesionalmente.

 

Juanma Palma

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